lunes 10 de abril de 2017

La Columna de Boca: Que la cuenten como quieran…

Campeonato de Primera División: Vélez 1 - Boca 3

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Boca llegaba a la cancha de Vélez, un recinto que siempre le resultó complicado, con la presión que le habían generado todos sus perseguidores inmediatos. Los triunfos de Newell´s, Estudiantes, San Lorenzo y River lo obligaban a ganar para no dar señales de incertidumbre. Y el equipo de Guillermo, en una de las pruebas de carácter más importante en lo que va del campeonato, no dejó dudas. Se impuso con autoridad y marcó una clara superioridad de principio a fin.

Esta vez se pudo evidenciar la diferencia real que existe sobre el rival y si bien hubo varios aspectos positivos para destacar, en el análisis también se debe contemplar el flojísimo nivel del Fortín. Por algo está peleando por no descender. Se manejó la pelota en todo momento y después de la expulsión las cosas fueron aún más sencillas. Ni siquiera le generaron una situación de riesgo, porque el gol llegó de un tiro de esquina en una nueva desatención defensiva en un envío aéreo.

Es difícil entender que después de tantos antecedentes -el más reciente contra San Martín de San Juan- se vuelva a poner en riesgo una victoria que parecía asegurada. Nuevamente se desperdiciaron varias chances que hubieran liquidado la historia. La contundencia es parte de lo que se necesita para poder decir que se jugó bien. Y esa eficacia es la que le dará el convencimiento necesario para ganar solidez y seguridad. A este Boca todavía le falta inteligencia para ser realmente confiable.

Más allá de la notable superioridad, este equipo parece depender demasiado de sus individualidades para romper el molde. Quedó demostrado frente a Defensa y Justicia y también en Liniers. La sociedad entre Centurión, Pavón y Benedetto funciona cada vez mejor. Y ya con la ventaja, el conjunto aparece en su esplendor para hacer lucir todo su repertorio. Sería interesante verlo en acción ante otra clase de rival y en un certamen más competitivo que este limitadísimo fútbol argentino.

La otra gran prueba de fuego tenía que ver con la ausencia de Gago, después del fallido intento de Sebastián Pérez. El correcto trabajo de Barrios le permitió a Pablo Pérez soltarse y convertirse en el generador de fútbol. El mediocampista volvió a demostrar su jerarquía, pero debe corregir su conducta de una buena vez. El cambio de actitud no fue tan rotundo como se creía. La diferencia es que los árbitros ya no lo amonestan. Y contra Vélez, en la primera debió haber visto la tarjeta.

Con todos los condimentos de la previa, lo que menos se necesitaba a horas de un encuentro tan importante era un nuevo escándalo interno. Sin ánimo de dedicarles líneas a los periodistas que hacen trascender noticias sin confirmarlas, y con el convencimiento de que lo sucedido no tiene absolutamente nada de malo (si es que fue solo una transmisión), los jugadores deben tomar conciencia de lo que genera Boca. Para su fortuna, esta vez el triunfo hizo que se apagara un posible foco de incendio.

Textos: @GabrielRymland

Autor: Luis Alejandro Puig

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